hay tantas cosas que me gustan hoy de tí

lunes, 18 de enero de 2010

La siesta.

No sé por qué me empeño.

Está claro , que cuando más cansado estás,menos puedes dormir.
Después de otra noche en blanco,apagué la luz a eso de las 2 am,y a partir de ahí fue un no parar.

Y hoy me ofrecen la oportunidad de dormir un rato la siesta, sin luz,sin ruidos,calentita en la cama y...una ovejita,dos ovejitas,tres ovejitas...

Me despierto asustada y miro el reloj, las 5. Bien me he dormido media hora,pero ¿para qué me he despertado? ...

Entraba en un edificio,justo en la puerta, en una mesa recogen firmas en contra de la droga.
Yo me río y paso de largo subo al ascensor, al quinto,¿voy a comprar?¿droga?.
Un charco de sangre y mi ¿camello? con un tajo en el cuello...
En el 5ºB la puerta abierta y más sangre y subo al sexto...

Pensándolo una vez despierta¿Por qué subo y no salgo de ahí corriendo?.
En el 6º otros 2 fiambres,pero esta vez sin sangre,era como una UCI,les habían apagado el respirador...
Y vuelvo a subir otro piso más y mis crocs fucsia, dejan huellas de sangre.

Y ahora sí, salgo corriendo escaleras abajo,pero nunca llego al bajo,no encuentro la puerta y la mujer que me pedía la firma un rato antes, se parte de risa.

Y eso que últimamente ni siquiera veo la tele.Sólo leo Impar y Rojo.

En fin...que sólo llevo 15 páginas y vaya pesadilla, para escribir un libro.

4 comentarios:

supersalvajuan dijo...

¿Dormir? Eso es aburrido y una pérdida total de tiempo. Aprovecha ese libro y leelo, joder. Y punto.

Eme dijo...

Media hora eso dicen q es precisamente lo que debe durar, no sé yo. Un besico!

alfonso dijo...

ala.
ya no duermes mas siestas;)

supersalvajuan dijo...

Dormir, soñar, ¿qué mas da?