
No es lo mismo una botella para dos,que dos para cuatro!!!!
Con ésta genial frase, intentaba convencerme una ingeniera industrial, de que yo no podía estar tan mareada después de habernos trincao dos botellas de txacolí.
Y no es que yo tenga poco aguante, que (no) lo tengo, por supuesto, ya que como decía una chica en un video de youtube, soy mujer y me falta un gen, por eso no asimilo tan bien el alcohol como los hombres...
Lo cierto es que a mí el vino blanco nunca me ha gustado mucho, hasta que hace cosa de 4 años, descubrí el que a partir de entonces sería mi pueblo de adopción.Cambados.

Fuimos a lo grande, en Agosto, el primer fin de semana,para ser más exactos, en plena festa do albariño.
Y fue ahí, cuando me dí cuenta de que me encanta el vino blanco y más concretamente el albariño.Con la copa al cuello y bien fresquito cayeron botellas,una tras otra.
Las elegíamos, por el nombre, por la forma, por yo que sé, siempre poniendo excusas para probar las que se presentaban a concurso,pim pam,pim pam...
En fín, será verdad que no es lo mismo.....



Siempre intentando llegar hasta ellas,siempre queriendo saber más.Si no sabes que hacer el próximo verano y estas harto de playa o de monte,he encontrado esto que no está nada mal.